Profesión y ética

Autor: Margarita González

La importancia de ser consecuentes en nuestro pensar, sentir y actuar es esencial, sobre todo cuando hablamos de valores y principios. Considerando que se han suscitado situaciones de  mala praxis en distintas áreas profesionales, es interesante esta entrevista efectuada ya hace un par de años por Lluis Amiguet  Molina, el 11 de Abril del año 2016 en el Diario español «La Vanguardia», una de las tantas que ha dado Howard Gardner. Los invito a reflexionar sobre este tema que es transversal.

“Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional” Afirma Howard Gardner

¿Quién es Howard Gardner?

Howard Gardner es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la Teoría de las Inteligencias Múltiples.

En esta entrevista nos brinda reflexiones muy interesantes y, con ello, nos ofrece la posibilidad de madurar una idea que es el reflejo de una verdad demoledora. Sólo las buenas personas pueden llegar a ser excelentes profesionales. Las malas personas, por su parte, no pueden llegar a serlo nunca, aunque es cierto que pueden llegar a alcanzar una gran pericia técnica.

Esto nos lleva a pensar en la posibilidad de categorizar a las personas en buenas o malas. Realmente esta distinción nos parece ficticia, pues los seres humanos no respondemos a una dicotomía, sino que somos una amalgama de cualidades que, por supuesto, podemos entender como buenas o malas.

 

Cuando ponemos en la balanza la conjunción de esas cualidades, puede que pese más la parte oscura que la brillante; es con eso con lo que precisamente le damos sentido a la frase que encabeza el artículo.

La bondad y el equilibrio son la base de un buen profesional. Debe haber un equilibrio entre el compromiso, la ética y la excelencia para llegar a ser un buen profesional. Digamos que para “ser realmente bueno” hay que ponerle alma, emociones, sentimientos y cordura a nuestro trabajo. En este sentido, este fragmento de la entrevista a Howard Gardner refleja la gran sensatez de sus palabras:

Entrevistador: ¿Por qué hay excelentes profesionales que son malas personas

Howard: Descubrimos que no los hay. En realidad, las malas personas no pueden ser profesionales excelentes. No llegan a serlo nunca. Tal vez tengan pericia técnica, pero no son excelentes.

Entrevistador: A mí se me ocurren algunas excepciones…

Howard: Lo que hemos comprobado es que los mejores profesionales son siempre ECE: excelentes, comprometidos y éticos.

Entrevistador: ¿No puedes ser excelente como profesional pero un mal bicho como persona?

Howard: No, porque no alcanzas la excelencia si no vas más allá de satisfacer tu ego, tu ambición o tu avaricia. Si no te comprometes, por tanto, con objetivos que van más allá de tus necesidades para servir las de todos. Y eso exige ética.

Entrevistador: Para hacerte rico, a menudo estorba.

Howard: Pero sin principios éticos puedes llegar a ser rico, sí, o técnicamente bueno, pero no excelente.

Entrevistador: Resulta tranquilizador saberlo.

Howard: Hoy no tanto, porque también hemos descubierto que los jóvenes aceptan la necesidad de ética, pero no al iniciar la carrera, porque creen que sin dar codazos no triunfarán. Ven la ética como el lujo de quienes ya han logrado el éxito.

La importancia de ser, ante todo, un alma humana.

“Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana”. Estas son palabras del emblemático psicoanalista Carl Gustav Jung, palabras que esconden una certera realidad.

Es importante que antes que profesionales seamos personas, realmente eso es lo que aporta el equilibrio en el desarrollo de nuestras cualidades profesionales. No podemos desligarnos de nosotros mismos; es decir, no podemos disociar nuestra vida interior de nuestra vida profesional.

Reseña libros de Howard Gardner: Inteligencias múltiples, Las cinco mentes del futuro, Mentes creativas, El desarrollo y la educación de la mente, La generación APP y otros.

 

 

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