Cuento: Devenir

Suena el teléfono y Laura se sobresalta. Hace tres meses tuvo que abandonar precipitadamente su trabajo porque requerían su presencia en el hospital zonal.

Su hermana Mariana cruzaba un semáforo en verde cuando fue embestida por una camioneta que venía a alta velocidad, provocándole heridas muy graves, y desde hace una semana se encuentra inconsciente.

Todos esos días la mente de Laura había recorrido sus vidas juntas desde la infancia hasta el presente, recordando los momentos de alegría y también los ingratos. Pero ninguno se asemejaba al que ahora estaban padeciendo. El miedo se apoderó de ella, su hermana estaba muy grave, y si bien en los primeros días se albergaba esperanza de una mejoría, a esta altura la invadía la duda.

¿Qué clase de vida podría llevar Mariana si no reaccionaba favorablemente?

¿Podría ser muy diferente a la anterior?

Laura no soporta pensar en perder a su hermana. La idea de la muerte nunca había sido considerada por su mente. Su resistencia la había llevado a aferrarse a cualquier pensamiento por descabellado que fuera, pues no imaginaba una vida sin Mariana. Para ella la muerte sería lo peor que podría pasarle a su hermana y a ella misma. Más la vida, que nunca se detiene, continúa.

No se detiene ni aún con la muerte de los seres queridos. Todo transcurre normalmente, hay necesidades de alimentarse, de trabajar, de descansar… Continúan los efectos, los reclamos, las necesidades, la vida… Tras verlo así Laura llega a la conclusión que la muerte es parte de la vida y es cuando su mente hace un click, y toma conciencia del valor de morir ante la alternativa de una “vida sin vida”. Descubre el devenir de la existencia. Se dirige a atender el teléfono más serena, resuelta a afrontar lo que sea.

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