La mística del corazón 

La esencia de la doctrina de Cafh es lo que se denomina la mística del corazón y la ascética de la renuncia.

El ser humano desde que nace empieza un proceso de desenvolvimiento, al comienzo es muy rápido, pero a medida que transcurre la vida, la velocidad se va atenuando y llega un punto en que esta expansión espontánea del ser podría detenerse totalmente y para que no se detenga la expansión de la conciencia es necesario hacer un esfuerzo deliberado.

A diferencia de la mística tradicional, la mística del corazón considera que la expansión de conciencia es siempre un punto de partida a una expansión mayor.

Lo que se busca es ampliar el contexto que le da sentido a la vida.

Expandir el contexto es expandir la conciencia, en eso consiste el desenvolvimiento espiritual.

La vida espiritual consiste en expandir la conciencia, para esto se requiere trabajar en forma deliberada, metódica y persistente en desarrollar nuestro estado de conciencia.

En el lenguaje de la vida espiritual este trabajo se llama ascética. En esto consiste la ascética de la renuncia, que es la ley de la vida.

La personalidad que hemos adquirido define nuestro estado de conciencia actual. Esto es el punto de partida de nuestro esfuerzo deliberado para desarrollar nuestro estado de conciencia.

Llamamos a este método: ascética de la renuncia. Porque necesitamos renunciar a la personalidad adquirida para poder trascenderla.

La necesidad de darle un sentido a la vida, de ampliar su contexto, ideas y opiniones que hasta ahora no estabas dispuesto a tocar. Para ampliar la conciencia o el contexto tienes que trascender lo que crees ser.

Comparta este contenido:

Deja un comentario